Carta de una "especial" colaboradora

Ya pasaron unos días de que terminamos el campus de Pergamino y aunque lo esquivé por una u otra razón, no podía no escribir algo.


De antemano sabía que no iba a ser un encuentro más como los anteriores. Lo esperé muchísimo: desde que me enteré del “campus de Pergamino”, contaba los días para que llegara. Varios días antes me llamó Ricardo para avisarme que iban a terminar de pintar la cancha y que iban a hacer una exposición para darlo a conocer en otros lugares también y a otro “público”. Por cuestiones de tiempo y distancia no pude ir y por mi locura tan particular, admito que me puse bastante insoportable por tener que quedarme en mi casa.

Desde el primer momento, allá por Mayo (en Tanti) me di cuenta que toda esta Hermosa Locura tenía mucho sentido y era una gran causa para dedicarme de lleno. Muy seguido tenía la posibilidad de hablar con Ricardo y me comentaba las novedades que había y yo no veía las horas de que llegue el día de poder ir. Por suerte me pude organizar con mucho tiempo y dejé libre toda la semana para poder dedicarme a ayudar en lo que haga falta. Después tuve la segunda oportunidad y pude ayudar en pintar la cancha, esperando el GRAN DÍA de la inauguración.

Siempre se dejan cosas de lado en cada decisión. Algo que lamenté estando en el campus es no haber compartido con mi papá el día de su Cumpleaños número CINCUENTA, nada más y nada menos. Lo pensé mucho y se lo dije a él con tiempo: que me disculpe pero le iba a fallar en su día. El que me conoce sabe lo “papenga” que soy y que Él es una de las personas más importantes para mí así que traté de ocuparme en varias cosas así pasaba rápido el día y sentía menos culpa.

Por andar a las corridas muchas veces es difícil tomarse el tiempo, parar y mirar desde otra perspectiva que la que tenemos a primera vista. Ayer me tomé el tiempo de mirar fotos, videos, leer las cosas escritas y sentí una mezcla de sensaciones: nostalgia de que ya haya pasado lo que tanto esperé (y por ahí no lo disfruté como hubiese querido), felicidad de ver la felicidad en otros y saberme parte de todo esto y una gran satisfacción por saber que estoy haciendo lo que realmente me gusta y por estar rodeada de gente tan maravillosa.

Quiero agradecer muy especialmente y en primer lugar a la familia Molinari: Ricardo y toda la prole que me recibió y aguantó desde el domingo: MUCHAS GRACIAS por abrirme las puertas de su hermoso hogar. Espero no haberos invadido tanto!
Para sacarse el sombrero en su presencia, son los profesores que dejan todo de lado por sumarse a esto, sin importarles en absoluto el tema económico. Nose si todos son conscientes del nivel de entrenadores que están en esto pero es increíblemente alto. Nunca jugué al básquet pero es una herencia familiar, como ya dije alguna vez y todavía no dejo de sorprenderme de poder estar hablando con un ex entrenador de la selección argentina y poder pedirle consejos. Es admirable la sencillez que los caracteriza. A diferencia de otros campus, en este estuve con los Avanzados, por lo que tuve más posibilidades de compartir los entrenamientos con Walter Garrone (un ídolo para mi) y con el señor Tito. Además, saber que estaba el eterno Chongo acompañado de Walter Vives daban una seguridad a la distancia de que todo estaba saliendo de maravillas en Juventud. Y no tengo dudas que fue así ya que todos los que fueron a ese club comentaban lo bien que la pasaron.

Los afectos que ya vienen de campus anteriores se hicieron mucho más fuertes en este por dos motivos: primero porque fueron más días de compartir todo y porque se vivieron cosas muy intensas. Como un “cable a tierra” tuve la gran posibilidad de hablar con Norma, Roberto y Dani que hicieron un poco el papel de padres para mí en este campus: me escucharon, hablaron y sobre todo me aconsejaron muchísimo. A ellos les digo de corazón: GRACIAS.

Para Mapy, como es costumbre, un párrafo aparte. Acá te pido perdón si no estuve tanto en los detalles con vos amiga. Te extrañé un montón hasta que llegaste aunque capaz esta vez no lo demostré tanto. Como ya lo hemos hablado, el saber que estamos las dos juntas en esto que tanto nos gusta, me ayuda empujar siempre un poquito más: NADA COMO IR JUNTAS A LA PAR. Es tanta la complicidad que tenemos que solo con una palaba, un simple gesto o una mirada sabemos nos decimos mil cosas. Simplemente: Te adoro y agradezco siempre poder compartir tantas cosas con alguien como vos!

A “Silvio Lu” esta vez quiero agradecerle por estar siempre, con buena onda y predisposición admirables, sinceramente nose como haces. Te felicito de corazón porque nos contagias a todos para seguir y seguir siempre, a pesar de poder estar cansados. Como te lo dije alguna vez, sos un gran ejemplo para mí y como te habrás dado cuenta te fui robando algunos detalles para mejorar como profe, algún poquito más. Sin decir mucho, creo que hicimos un gran equipo y sin muchas vueltas acordábamos en muchas cosas lo que hizo un poco menos difícil todo. No habrá sido fácil aguantar mis caras de a ratos (que sé que son un poco densas por ahí): muchas, muchas gracias por todo, de corazón.

Muy contenta de que cada vez se sume más gente a esto tan hermoso y que profes como Marilina y María José sigan acompañándonos. Es admirable la dedicación que tienen y como les dije, se ganaron el cariño de todos por ser tan USTEDES. También estuvieron los profes con quienes estamos desde el mismo tiempo y desde que llegaron no pararon de trabajar: Mati, Gilda, Vani, Vale. Más allá que no compartí mucho con ustedes en este campus más que los momentos “libres” de entrenamiento, formamos un grupo de trabajo que es increíble.

Tuve la enorme suerte de poder compartir unos mates con el señor Basilio y la esposa en la casa antes de empezar oficialmente con el campus, ya que Ricardo quería pasar a saludarlos. Me encantó haber presenciado cada momento de la inauguración de la cancha con su nombre, ya que estuvo cargada de emociones y una gran sorpresa para muchos pero en especial para el señor Basilio. Eso debe ser lo mínimo que se puede hacer: es una persona súper importante en la ciudad y con mucha razón. Tiene una historia ligada a ese club de más de 50 años, digno de admirar. FELICITACIONES PROFESOR!

Pasaron muchas cosas hermosas y conocí personas increíbles. Uno de los momentos que más me gustó y disfruté fue la tarde donde nos creímos famosos con algún par más: hablamos más de una hora por radio, desde la plaza, invitando, explicando y cada uno de los verdaderos protagonistas, contando su experiencia que los trajo hasta acá.
Alito contando su historia y hablando para darles una hermosa lección de vida a todos me emocionó mucho y me dejó la piel de gallina por mucho tiempo. La garra y la vida que tiene este gran hombre son increíbles y creo que todos coincidimos en que es el alma de cada campus y al que de forma inconsciente quizás, todos esperamos.

Por otro lado, Leo Larrosa que con tan solo 12 años me enseña cada día que lo veo algo más, es un ejemplo también para mí. Cuando le digo que es “CRACK”, lo digo porque realmente lo siento así. Es una persona llena de luz y con una fortaleza enorme. Esto no podría ser así sin la familia de oro que tiene: cada una de las personas que forman la familia Larrosa merece también que nos saquemos el sombrero. Son hermosos todos: padres, hijos, novios, todos.

Otra historia que conocí por estar en la radio es la de Adrián Cena. No sabía cómo había llegado a quedar ciego y la historia realmente me impacto. Pero lo las increíble es como en tan poco tiempo pudo salir adelante. No tengo dudas que si lo logro es por la hermosa y admirable mujer que tiene a su lado. Verla mientras él hablaba en radio me lleno de emoción: lo que transmitía ella con solo mirarlo me hizo sentir realmente bien. Son una pareja hermosa: muchas gracias por hacer semejante viaje y llenarnos con su simpleza y amor.

Hay personas que conozco desde mi primer campus, en Tanti y que siempre están en cada encuentro con las mismas ganas y entusiasmo. Alicia (que es admirable que haga todo lo que hace a su edad), Nati, José Ustares, Jony, José Chanampa (infaltable con su buena onda y sus chistes “rompehielo”), Fer, Gabi Avancini (con ganas de superarse siempre y con hermosas canciones para deleitarnos), Gabi Córdoba (siempre con esa buena onda y ganas de ayudar a los demás).

La gente de Mendoza que nos acompañó es realmente importante: un enorme periodista, Daniel Ferrari, de Ovación del Diario Uno y Emilio Distéfano, representante de la región Cuyo de FADEC. Siempre estuvieron muy agradecidos, dispuestos a colaborar y ayudarnos en todo. Tuve la suerte de poder hablar algunas veces con ellos y espero poder encontrarlos muchas veces más.

El señor Cocco nos ayudó no solo con alimentos, fotos, sino con una alegría y emoción constantes acompañadas siempre de buena onda. Gracias por ser tan transparente, sos una persona con un corazón enorme. También a cada una de las autoridades que nos acompañaron, un eterno agradecimiento.

Como último agradecimiento parte quiero hacer un párrafo para Felipe. Este hombre dejo muchísimas cosas de lado para acompañarnos y deleitarnos con las exquisiteces que cocinó. Nose si va a llegar a leer esto pero es muy admirable lo que hizo. Nunca pensé que se podía cocinar tan rico para semejante batallón. Un honor haber podido compartir algún momento culinario (aunque más que cortar pan y hacer el jugo no hacía).

Resumiendo, creo que en este campus hubo de todo; siempre es hermoso reencontrarse y siempre se aprenden cosas nuevas. Cada uno sabe lo importante que es para que siempre salga todo bien. No tengo dudas que se está por el camino correcto porque todos lo que hacemos algo por esto, lo hacemos siempre desde el corazón. GRACIAS A TODOS, me sentí realmente querida y apoyada en todo momento por todos los que se acercaron en algún momento. Vamos por mucho más!

PAULA ERBETTA

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